“Protege mi vida, rescátame; no permitas que sea avergonzado, porque en ti busco refugio.” Salmo 25:20
Muchas parejas se casan con las expectativas de que su esposa o esposo van a llenar todas nuestras esperanzas y lo van ha ser completamente felices. Esto es algo imposible de lograr. Mientras mayores sean las expectativas, mas altas son las probabilidades de fracaso y frustración.
El divorcio es casi inevitable cuando los esposos no permiten que sus esposas sean humanas o viceversa. Debemos cambiar de pensar. En vez de vivir con altas expectativas, necesitamos mantenernos motivando a nuestras esposas. Después de todo, de la misma forma que su esposa ha sido en los últimos 10 años así será en los próximos 10 años, excepto por la motivación que reciba de usted y la intervención del Señor.
Muy escasas veces las personas responden favorablemente a las criticas, ni siquiera cuando las criticas son validas. El amor nos enseña que debemos darle la oportunidad a nuestras esposas de ser humanas otra vez.
El matrimonio es una relación, entre dos personas imperfectas, diseñada por Dios para que la disfrutemos todo el camino motivándonos el uno al otro.
“Anímense y edifíquense unos a otros….Estimulen a los desanimados, ayuden a los débiles y sean pacientes con todos.” 1 Tesalonicenses 5:11,14
Desafío de Hoy:
Haga un compromiso de poner a un lado las altas expectativas sobre su esposa y conviértase en el mayor motivador de ella diariamente. Piense en alguna área que usted ha tenido altas expectativas y pídale perdón. Prométale un amor incondicional.
Anotar:
¿Cuando usted tiene altas expectativas sobre su esposa y ella no tiene motivación alguna en cumplirlas, que te dice eso acerca de ti?
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